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Violencia de Género> Lugares de Ayuda

Cuando la violencia doméstica es insostenible solo cabe la huida. Las casas de acogida surgieron para cubrir esta necesidad. Cuando una mujer maltratada necesita abandonar su hogar urgentemente y no tiene dónde ir, puede acudir a una casa de acogida. Se trata de centros que ofrecen alojamiento y manutención de forma temporal a las víctimas de la violencia doméstica y a sus hijos. También dan apoyo y asesoramiento psicológico, jurídico, laboral y social.

En España dependen de las administraciones públicas, aunque cada comunidad regula y organiza los requisitos de acceso a estas residencias así como el tiempo de asistencia permitido o el tipo de asistencia. La titularidad también depende de la comunidad.

Pueden ser:

El acceso a los centros públicos se realiza siempre a través de los servicios sociales locales, por lo que la mujer debe estar empadronada y tener sus papeles en regla. Si una mujer maltratada procede de otro país y no tiene su documentación en regla, tendrá que recurrir a los centros privados. Aunque en ellos habitualmente se reciben casos derivados de la Administración, también se puede ingresar poniéndose en contacto directamente con la organización de la que dependen. Y aunque son privados, siempre son gratuitos para la víctima.

Las casas de acogida públicas se financian a través de los recursos públicos, de las partidas presupuestarias de los diferentes ministerios y direcciones generales. En el caso de las casas privadas, muchas de ellas reciben subvenciones y todas ellas reciben donaciones de personas, empresas, bancos y ayudas de Cruz Roja.

Una norma fundamental de una casa de acogida es que no puede ser visitada por la prensa ni sus usuarias ser entrevistadas por ningún periodista. Todo ello para guardar y garantizar la seguridad de las mujeres que viven en dicha casa.

El requisito primordial para solicitar una plaza en cualquier casa de acogida es ser mayor de edad y los hijos mayores de 18 años no pueden permanecer en estas casas de acogida. Transcurrido el tiempo máximo de estancia, se puede optar a un piso tutelado o solicitar una vivienda social en régimen de alquiler.

Igualmente, los Centros de la Mujer proporcionarán una atención integral a las mujeres que se personen por motivo de violencia de género, mediante el asesoramiento jurídico, social y psicológico necesario.

La informadora en el momento que llega la mujer al Centro recogerá los primeros datos del documento de recogida de información y dispondrá la entrevista de la mujer con el trabajador social.

En los casos en que venga remitida por alguna Institución, solicitando ingreso en centro de acogida, la informadora a la vista del informe de remisión pasará el caso inmediatamente al trabajador social.

El trabajador social mantendrá una entrevista con la mujer, que debe servir, para prestarle apoyo y seguridad, discriminando a la vez la urgencia y grado de protección que proceda y deberá completar el documento de recogida de información. Si corre grave peligro se dispondrá la acogida de emergencia. El centro de acogida designará a la persona que realice el acompañamiento de la mujer a dicho centro.

El asesor jurídico informará y asesorará de los trámites legales y de los procedimientos a emprender, especialmente, sobre su derecho a denunciar los malos tratos y las agresiones sexuales, orientándola sobre la forma de interponer la denuncia, informándola del derecho de solicitar justicia gratuita.

Se facilitará a la mujer la atención psicológica necesaria, en especial de los casos que precise apoyo inmediato, con independencia del seguimiento y atención psicológica posterior.

Los profesionales del Centro que hayan intervenido en la atención a la mujer víctima de malos tratos y agresiones sexuales podrán ser requeridos, a instancias judiciales, para emitir el oportuno informe que será facilitado con la mayor brevedad posible.