www.jorge-guerrero.com

Guía de Sexualidad > El sexo oral

Como en todo juego, es bueno utilizar distintas formas de caricias, distintos ritmos, distintas intensidades, deja que sea ella la que te vaya guiando, aunque para comenzar, ve siempre con suavidad y un ritmo pausado. La lengua no lo es todo, los labios también juegan aquí un papel protagonista.

No es necesario profundizar con la lengua si se la introduces en la vagina, pues el tercio externo es el más sensible. Puedes realizar movimientos de vaivén o hacer círculos mientras tus labios presionan o juguetean en el exterior.

Si vas a introducirle la vagina o el ano (o ambos a la vez) con los dedos o algún juguete sexual, espera a que ella se encuentre muy excitada.

Cuando se aproxime al clímax, el ritmo debe ser constante, salvo que ella diga lo contrario, y no cambies constantemente de estímulo, o podrás fracasar; es preferible utilizar pocos y mantener una constante estimulación a usar una gran variedad y cortar la estimulación.

La felación

Es raro encontrar a algún hombre al que le disguste la idea de que le practiquen una felación.

La felación implica conductas como la succión del glande y fuste del pene introducido en la boca, así como lametazos, besos y mordiscos de diversas partes del pene o del escroto.

A algunas mujeres les resulta poco agradable practicarla o les puede provocar cierta sensación de náuseas. Estas náuseas suelen ser un reflejo fisiológico producto de ser estimulada la parte posterior de la lengua y/o el inicio de la garganta, por lo que se pueden evitar cuidando que la introducción del pene no sea tan profunda, por ejemplo, cogiendo con ambas manos el fuste del pene para controlar la longitud introducida e impidiendo movimientos bruscos de éste, realmente la parte más sensible para introducirte es el glande, la corona y un poco más si puedes.

Si te da asco el semen, todo es cuestión de hablarlo; no es necesario tragarlo, puedes retirar la boca antes de la eyaculación (pidiéndole que te avise, y continuando con una estimulación manual después), o simplemente escupirlo después sobre una toallita o en el cuarto de baño.

Aunque sea algo corriente en la pornografía, nada corta más a una mujer durante una felación que el que el hombre impulse la cabeza con las manos, déjale actuar, y si deseas que te estimule de alguna forma o con mayor o menor intensidad, comunícaselo.

Al igual que en el cunnilingus, es preferible juguetear un rato antes de ir directamente a realizar la felación, besándolo, lamiéndolo… dejándote llevar.

Anterior [1] [2] Siguiente