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Guía de Sexualidad > Ejercicios de Kegel

El Dr. Arnold Kegel desarrolló estos ejercicios originalmente para ayudar a las mujeres con problemas para controlar la orina. Están diseñados para fortalecer y permitirle un control voluntario de un músculo llamado pubococcígeo, o PC.

El músculo PC es parte del cabestrillo de músculo que va desde el hueso púbico, adelante, hasta el hueso caudal, en la parte de atrás. Puesto que el músculo envuelve no sólo la abertura urinaria, sino también la parte exterior de la vagina, algunas de las pacientes del Dr. Kegel descubrieron que los ejercicios tenían un efecto secundario placentero: una mayor conciencia sexual.

Algunas personas tienen dificultad para identificar y aislar los músculos del piso pélvico. Es importante dedicar tiempo para aprender a contraer los músculos correctos. Típicamente, la mayoría de las personas contraen los músculos del abdomen o cadera, sin ni siquiera trabajar los músculos del piso pélvico.

Existen varias técnicas para ayudar a que la mujer identifique los músculos correctos.

Una de las técnicas consiste en sentarse en el sanitario y comenzar a orinar. Entonces se trata de retener el flujo de orina contrayendo los músculos del piso pélvico. Esta acción se repite varias veces hasta que la persona reconoce la sensación de contraer el grupo correcto de músculos. No se deben contraer los músculos del abdomen, caderas o nalgas mientras se realiza este ejercicio.

Otra técnica consiste en insertar un dedo en la vagina , entonces la persona trata de apretar los músculos alrededor del dedo como si se estuviera reteniendo la orina. Los músculos abdominales y de cadera deben permanecer relajados.

Ejecución de los ejercicios

Al principio haga diez de cada uno de estos ejercicios (una “serie”), cinco veces al día. Cada semana aumente en cinco (15, 20, 25, etc.) la cantidad de veces que hace cada ejercicio. Siga haciendo cinco “series” al día.

Estos ejercicios pueden realizarse en cualquier momento y lugar. La mayoría de las personas prefiere realizar los ejercicios acostado o sentado en una silla. Después de 4 a 6 semanas se debe observar una mejoría.

No se deben sentir molestias en el abdomen o espalda mientras se realizan estos ejercicios. Si se sienten molestias, muy probablemente se están realizando los ejercicios del piso pélvico de forma incorrecta. Algunas personas tienden a contener la respiración o apretar el tórax mientras contraen los músculos del piso pélvico, pero lo correcto es que la persona se relaje y se concentre en los músculos del piso pélvico.

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